El mundo Zenc (II)

Publicado en por willyam

Encendí la puerta, comprobé todos los ajustes, y finalmente, me dispuse a partir. Me coloqué en la cabina de salida, cerré los ojos, apreté los dientes, y recé. Estaba esperando una reacción, algo que me indicar qué pasaba, pero no oía nada.. entonces abrí los ojos. No lo tendría que haber hecho.
Todo era azul. Unos segundos me faltaron para darme cuenta que estaba a unos quince metros del suelo, por encima de un bosque, en pelota picada. No tuve tiempo de reaccionar ya que me tragué medio árbol antes de morder el suelo. Bueno, el caso es que había cometido varios fallos.. primero, que se me tendría de haber ocurrido que al aparecer en un universo paralelo, podía aparecer a lo alto de un acantilado, y pegarme una leche que para que, y en segundo lugar la puerta sólo me había transportado a mí, y no había señales de mi mochila, mi vestuario, mi ropa.. y lo peor de todo: ni del módulo de regreso. Cuando me levanté del suelo me di cuenta que no me había lastimado demasiado, y me fijé en que la fuerza de gravedad era inferior a la de la tierra.. no mucho menor, pero lo suficiente para no haberme matado.
Aunque iba desnudo, tenía calor, no sabía si era una reacción al cambio de universo, o es que hacia una calor que te cagas. Empecé a caminar, podía respirar perfectamente.. el bosque parecía normal, y pude distinguir algún animalito que andaba por el bosque muy parecido a una ardilla, pero de color azul. Las flores parecían normales.
Después de estar andando un rato, me pareció ver donde se acababa el bosque. Me dirigí hacia allí y me asome. Había una vista perfecta.. al Oeste unas montañas espesas de bosque, al Este, parecía haber un desierto, y al norte, se veía una ciudad enmurallada, a unos cinco kilómetros.. un pequeño detalle.. ya sabía porque hacía tanta calor: los jodidos tenían dos soles.
Me dirigí a la ciudad como dios me trajo al mundo, pensando en que lío me había metido. Al llegar, un tipo al que no veía muy bien, situado encima de una torre, empezó a pegarme gritos.. yo no tenía ni idea de que coño gritaba, y me limitaba a gritar lo que él.. la escena era patética. Total, que la puerta de la muralla se abrió un poquito, y salieron un grupo de tipos rarísimos: dos de ellos eran iguales que los humanos, parecían humanos cien por cien.. otro, tenía bigotes de gato, con una cola de leopardo, y el tercero era azul y calvo.. pero parecía humano. Yo que pensaba que ahora me pelaban, y ya no lo contaba, y los tíos, van y me dan una manta de algo como algodón, muy fresquita, me cubren y me hacen pasar. Durante las horas siguientes me lavaron y me vistieron con un traje de piel de vete a saber qué, como el que llevaba mi padre en la foto. Me dieron una bolsa de tela llena de una arena rara, y me volvieron a la calle. Yo quedé flipado, hasta que después no supe lo que pasaba (todo llegará).
El caso es que yo estaba en una ciudad que era como una mezcla de ciudad griega, con aires medievales, y rasgos egipcios.. un lío, vamos.
Empecé a circular por la ciudad, quede alucinado con la gente que pasaba por allí. Al final pude deducir que en ese universo no solo los monos habían progresado, sino que también habían evolucionado los felinos, algún tipo de pez (el delfín tal vez) y los elefantes. ¡Como si no hubiera pocos problemas con blancos y negros, ahora monos, delfines, gatos y elefantes, ala! O al menos de momento. El caso es que eran iguales que los humanos, pero con pequeños rasgos característicos.
Lo que me fijé es que no había mujeres.. empecé a inquietarme recorriendo la ciudad hasta que llegué a un tumulto de gente y me abrí paso. Entonces empecé a comprender. Ahí vendían mujeres.
Había cuatro mujeres desnudas atadas de manos y pies a cuatro postes, con las piernas abiertas y amordazadas. Un tipo que hablaba mucho y muy rápido (debía ser el vendedor) que provenía de los elefantes.. aunque su aspecto era humano, pero medía tres metros y tenia dos colmillos de unos treinta centímetros, debía estando explicando las múltiples cualidades sexuales de las chicas, aunque yo no entendía ni papa. Me fijé en el funcionamiento de la venta.. era igual al de nuestro planeta.. se trataba de una subasta.
Me fijé en las mujeres.. eran esculturales.. piernas largas y morenas, vientre liso y duro, pechos grandes tensos y fuertes, y abiertas de piernas, mostrando el coño abierto, amordazadas, con cara de esclavas, y no pasaban de los veinte años.. las dos humanas eran como en la tierra, y las dos felinas solo se diferenciaban por una cola que les empezaba unos tres centímetros por encima del culo, que debía medir como sesenta centímetros, unos finísimos bigotes blancos como los de los gatos, y que las orejas acababan en punta. Esos detalles las hacían más apetecibles aún, y sólo tenía ganas de poner una de esas a gatas y follarla como a una gata en celo. (Sí, ya sé que después de cruzar un portal dimensional, lo primero que piensas no es echar un polvo con una evolución felina, pero después de todo, en algún momento tiene que empezar el erotismo, no?)
Compraron a una "..humana".. por así decirlo, y pagaron con la arena que me dieron a mí en la bolsita. Con la cantidad que pagó por una calculé que con mi arena podría comprar unas cuarenta. Empezaron a subastar a una de las felinas, y se la llevó un felino también, parecido a una pantera, pero con cuerpo de humano, pero antes la cogió por el pelo, le obligó a ponerse de cuatro patas, se sacó la polla, que tenia como una estaca, y la penetró por el culo delante de todos. La chica pegó un grito parecido a un maullido, y me puse cachondo.. yo quería una. El felino la pagó y se la llevo atada a una correa, obligándola a ir gateando detrás suyo.
Empezaron a sortear la segunda humana, sus enormes pechos estaban tensos, sus pezones erectos, su coño húmedo, y decidí empezar por una humana antes de probar una felina. Me limité a imitar los gritos de los que "..pujaban".. y enseguida dejaron de hacerlo. El hombre que las vendía, la desató del poste, le puso una correa y le obligó a ponerse a cuatro patas y me la entregó. Pagué muy poco por ella, tan solo unos gramos de arena. Me la llevé gateando y me moría de ganas de follármela. Entré en lo que parecía un hotel, o algo así. Lo regentaba un "..humano".. bastante viejo. Como no sabía hablar como lo hacían, decidí hacerme entender. Me acerque al tipo, yo con cara de póquer, y moví la cabeza señalando a la esclava y gruñendo suavemente. Él me contestó con una sonrisa de complicidad, y movió la cabeza para que le siguiera. Nos guió hasta una puerta, que abrió con una tarjeta magnética (sí, sí, una tarjeta magnética, ya he dicho que había una mezcla cronológica de aúpa) y me la dio, y nos indico que pasáramos. Entre, cerré la puerta, y me fui directo al sofá. Desaté a la esclava y le gruñí, a ver si se enteraba que quería follármela. Ella se acercó a mí, se deslizó por suelo entre mis piernas y me puso la mano dentro. Empezó a palpar mi polla.. yo estaba muy caliente y la tenia dura como una porra.. la mantuvo agarrada unos instantes, y después me la sacó.. estaba tiesa como nunca la había visto.. entonces, me bajó un poco más el pantalón y me sacó los huevos. Con la mano izquierda me los sujetaba y con la derecha me cogía la polla.. iba apretándola poco a poco hacía abajo en dirección a la base, y se dispuso a chupármela.. empezó recorriendo su lengua sobre sus labios dejándolos húmedos.. me miró y sonrió, y me puse más cachondo aún.
Abrió su boca ligeramente, lo que me atormentó y me excitó como nunca lo había estado.. se acerco a mi polla y respiró encima suyo, echándole su aliento caliente.. mi polla estaba tiesa como una estaca.. entonces ella sacó la lengua y empezó a tocarla delicadamente.. no creía pode controlarme de ninguna forma: la visión de esa chica que estaba como un tren haciéndome una mamada era explosiva.
Su lengua estaba goteante de humedad.. entonces empezó por la base de mi tranca y empezó a lamer hacia arriba, lentamente. Giró su cabeza de lado y me mordió suavemente.. sus dientes aprisionaban mi polla. Empezó a humedecer mi polla con su saliva y esparciendo el líquido con su mano.. mi polla estaba húmeda, roja y erecta.
Esa esclava estaba entrenada a dar placer y decidí dejarla hacer, para disfrutar al máximo. Con su mano izquierda me masajeaba los huevos, arañándolos un poco con sus uñas.. estuvo lamiéndome el mango un montón de veces.. arriba y abajo, humedeciendo su lengua, y cada vez más rápido.. mi placer era tan enorme que empecé a retorcerme de placer, atormentado, pues yo no podía hacer nada.. entonces me miró y volvió a sonreír, y en uno de los balanceos desde la base hasta el borde de mi capullo, se detuvo en él.. la punta de su lengua recorría ahora mi capullo, insistiendo en el agujero central. Me recorría el capullo con su lengua, a veces se mantenía quieta, pero no quería chuparlo aún.
Entonces, empezó a recorrer con su lengua el borde de mi capullo, por todo el contorno, haciendo frecuentes pases por la piel tierna encarada hacia ella. Entonces me volví loco y empecé a dar botes de placer. Me la estrujó suavemente y un líquido claro brotó de mi capullo.. no tardo en mojar en él su lengua y en extenderlo por mi capullo.. lo saboreó con sumo placer.. eso me volvía loco.
Finalmente, se acercó a mi capullo como si se tratara de un helado de cucurucho, y después de restregar sus dientes una vez más, abrió ligeramente la boca y se metió todo el capullo en su boca caliente, manteniéndolo ahí.. entonces empecé a gemir.. estaba fuera de mis cabales.. no podía controlarme.. entonces bajó su cabeza rápidamente y se metió toda la polla que pudo tragar.. mi capullo llegó hasta su cuello, buscando sus entrañas: Durante un momento permaneció así.. con la polla dentro de su boca.. notaba sus paredes bucales y como mi polla crecía dentro.
Entonces se deslizó hacia atrás, y empezó a chasquear su lengua contra mi tranca. Noté un hormigueo y sólo pensaba en penetrarla más aún, pero no me dejo.. aún no quería que me corriera. Acto seguido empezó a moverse a una velocidad increíble, deslizándose arriba y abajo por mi tranca como si me estuviera follando con el coño.. si a ella le parecía que iba a correrme, se paraba, o reducía la velocidad, pero siempre tragándosela hasta el final. También deslizaba los dedos, moviéndolos en forma de O alrededor de mi tranca, arriba y abajo al ritmo de la mamada.
A continuación, al subir, se detuvo un momento en mi capullo y empezó a mamarlo como si fuera un pezón o una pajita. Esto me puso a mil, ni tan solo podía pensar en otra cosa que en correrme, pero cuando lo iba a hacer ella se frenaba.. después volvió a tragarse toda la polla, por completo, mamando como si fuera un aspirador, hacia arriba.. volvía a bajar, mamando hacia abajo y otra vez subía mamándola de la misma forma.
Mi polla estaba en furiosa erección, sujetada con su mano, y mis pelotas tensas en su mano izquierda. Llevo su mano derecha a la base de la polla y apretó allí. Mi tranca se lleno, y mi capullo se puso rojo hinchado i suave.. mantuvo mi polla en su boca mientras chupaba y probaba todos los movimientos variados que podían existir, hasta que llegó el punto que yo ya no podía controlarme ni un segundo más.
Entonces, cuando notó venir mi semen con su mano derecha se echó hacia atrás, delante de mi polla. Note como una corriente eléctrica recorría todo mi cuerpo, todos mis músculos, todas y cada una de las partes de mi cuerpo produjeron un hormigueo que se concentró todo en mi polla, y exploté, una cantidad enorme de semen salió disparado a borbotones, con una fuerza impresionante, a una velocidad brutal, que ella rápidamente interceptó con su cara.. el semen se derramaba por su frente, por sus ojos, por sus pómulos, por su boca y por su cuello.. ella lo mantenía en la boca, y lo iba derramando poco a poco. Su cara de placer estaba llena de mi espesa leche, deslizándose por toda ella. Se acercó a mi polla y frotó su cara por mi húmeda polla, dejándola escurridiza y deliciosa.. la recorrió con sus manos, sintiéndola dura hacia arriba, esparciendo la reluciente leche sobre mi sensible capullo, que se excitaba por cada movimiento sobre él, lo que le hacia expulsar aún algunas gotas de mi leche. Era una imagen tan sensual como imposible de olvidar.
Esta dimensión empezaba a gustarme.. no me extrañaba que mi padre muriera intentando regresar. Ahora tenía que informarme un poco del nuevo mundo, y más importante aún, comprar una felina, que estaba cachondo por tirarme a una.

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